martes, 17 de marzo de 2009

(escritos que se escriben detrás de las ventanas)

baja arrebatada el agua por las escaleras
las burbujas se lanzan de cabeza al suicidio escalonado
y al final quedan lágrimas chorreando zócalos
aureolas húmedas de viejas correntadas
como las palabras que se dicen sobre el amor

miércoles, 4 de marzo de 2009


no quiero las arrugas en mis manos

para atreverme por fin

a escribir mi nombre en mayúsculas

viernes, 20 de febrero de 2009

(Ahogar en tiempo reflexivo)

Lejos de luchar contra el río
fue dejarse llevar por él
hasta pactar con el ahogo

Lejos del presunto agotamiento,
el pudor del reposo.

Admitir la existencia de la correntada
¿supone colocarle laureles,
y someterse a su mandato?

lunes, 2 de febrero de 2009

Mi Norte

Las quenas, los sikus, los valles respirando entre la aridez de los cerros, los abismos que los rodean, adulándolos. Todo en el norte es aire entrando en el pecho. Un canal de aire hecho agua salvaje, desafiando rocas, salpicando, invadiendo, inundando. Todo en el norte es espacio. Es abrir los brazos hasta casi desprenderlos del cuerpo, sin tocar nada alrededor, siendo en cambio uno abrazado por la inmensidad. Abrazos esos que nunca atrapan. Como un paisaje del amor.

La ambiciosa flor naciendo en pequeños cactus, el hilo de agua corriendo a duras penas entre los rocosos caminos, la mirada rodeada de una piel curtida por un sol que la ha confundido con la tierra, cada noche estrellada que me ha acostado a contemplar. Todo me ha dicho que soy libre. Me han dicho los cerros que aquello que me sujeta no es sino una cuerda que aprieto con la fuerza de mi mano. Que la libertad más grande es la de detenerse a mirar a los ojos, a quien uno quiera, donde sea. Dedicar,se, convidar,se. Que la libertad más grande es ser el tiempo de otros, ser las manos que apretándose llenas de la misma tierra, se confunden en lo ajeno y lo propio. Maimará. Hornaditas. Maimará. Embriagado el pecho de norte, no me queda más que contagiar.

viernes, 5 de diciembre de 2008

cursilerías

lo cursi,
cáscara de lo que realmente tiene peso en el pecho.
cáscara de palabras, de baratas a sofisticadas.
desaparecer todas las cáscaras deja desnudo al platillo de la balanza
en donde mido la masa de la sonrisa que se recorta en tu cara.

la ponderación es algo que se siente
como se siente la presión de una puerta apretando un dedo.
cosas paralelas al lenguaje.

sonrisa bella condensa
la mejor manera de aniquilar la constricción en mi pecho
cuando algo que germina en tu panza y en tu cabeza
converge en una suave encrucijada,
entre labio y labio.

viernes, 14 de noviembre de 2008

Antifaz

sobretodo los ojos
los ojos con sobretodo
de plumas
el antifaz

y en la parte crucial del faz
dos huecos,
que airosos y triunfantes
relatan la gran mentira del anti

ojos de fiesta, emplumados
con la mirada intacta
(tanto la que va
como la que vuelve)

ese cordel elástico
artificialmente te retiene
mientras se mojan las plumas,
antifaz

jueves, 6 de noviembre de 2008

(escritos afectados de espontaneidad II)


No hay nada más allá del color de mis pinturas
los ojos azules de ese hombre
se decolorarán cuando se deslicen otras pinceladas

Y Lo que brilla será opaco
Y lo opaco brillará con soberbia

No hay nada más allá del color de mis pinturas
Y lo tragicómico del cuadro mutante
no son los tonos de mis óleos
sino este caprichoso pincel

todo lo que puedo ver todo lo que puedo ver es un territorio plagado de objetos, hilos, colores y figuras extrañas moviéndose, acercándose...