sábado, 27 de febrero de 2010


Buenos Aires

El humo salía de su boca mientras esperaba en el semáforo con su carro lleno de almohadones viejos cargados de historias ajenas. Él dejaba que el peso de las dos grandes barras de hierro que sostenían el carro descansase sobre sus hombros. No había caballo. Había un hombre flaco. Fumaba sin manos (las manos aseguraban las barras a los hombros), echando el humo mediante un malabar labial: presionar el cigarro ligeramente para poder, a la vez, expulsar el humo. Verde en el semáforo, aprieta el cigarrillo y avanza. La avenida que debe cruzar es ancha, su cuerpo se achica aun más con tan burlona proporción. Pero la mirada no duda, es dura, tiesa, como si estuviese siguiendo una línea recta, como si apremiase llegar a algún sitio con los restos de ese viejo sofá. Esos almohadones cansados no podrán descansar de que sean otros los que descansen sobre ellos. Nadie oye los gritos de piedad de un sillón aturdido de chismes y testigo de revolcones. El paso apurado del hombre agita las telas rasgadas de los pasajeros del carro, el movimiento de una de ellas metaforiza muy bien el de una agonizante lengua afuera. La seriedad del paso del hombre flaco que fuma sin manos combate eficazmente hasta la más tenue intención de tocar bocina.

lunes, 14 de diciembre de 2009


el mundo habitado


en este mundo no hay finales de teatro, con los actores reunidos aplaudiendo al final de la obra. hay más bien la noche, casa de ausencias. hay memoria débil de gestos únicos. melodías que regresan solitarias. tardes sin. viajantes que abren sus valijas, desnudando conjuntos irrepetibles de objetos, aromas y cielos. para luego cerrarlas, dejando algo que ya no se irá jamás. entre la ausencia y la presencia, los vestigios de cada visitante reaparecen con soberbia en los objetos donde moran.
es entonces que el mundo está habitado. y si bien hay vacancias, los lugares se ocupan de un modo imperativo, son ocupados, sin elecciones, sin conseciones, sin dramaturgia. es entonces que hay historia, y no obra.

lunes, 5 de octubre de 2009


Wiggle-Waggle

Cuando suena el jazz
el cielo azul rechina los dientes,
y un gato que lo usa de fondo
cruza al balcón de enfrente

Agazapado pero sensual
el felino inocente
usa el cable que roba cable al vecino
de clandestino puente

cuando suena el jazz nene
te lo digo,
se cruzan los gatos

(agazapados pero sensuales)
al balcón de en frente
.

sábado, 26 de septiembre de 2009



De copiosas hileras de palabras,
(legión dispuesta a domar el hecho)
ni una sola pudo acoplarse al ritmo
de tan visceral galope.

¿Qué de mí en la libertad que habita
del otro lado del borde de los nombres?

martes, 4 de agosto de 2009


tatuadas las cuerdas

en tus dedos largos

modestas arrugas

de paisano sabio

*

“medio descalcito”

llamabas lindamente

a aquel changuito

de madre ardiente

*

eras voz áspera,

con el corazón de horizonte

eras una guitarra

en tu caballo al trote

*

¡Ay Atahualpa, buen hombre,

con mayúsculas se escribe en mí

tu nombre!

miércoles, 24 de junio de 2009

mi grito Cranberries


don't analyse
don't analyse
don't analyse
don't analyse
don't analyse

the revolution is in the body

Revolución
(a Belicosa)


Se sentó
y mientras pelaba la mandarina,
jugueteó a que dejaba de ser

Pelaba la fruta
como se entra a un lugar nuevo:
Sin Recorridos Conocidos

y mientras miraba los pelos blancos
y el jugo chorreando en sus dedos,
supo que podía subvertirse de todo
(del mundo y de la historia) :

tan sólo evitando que las manos
se muevan solas.




todo lo que puedo ver todo lo que puedo ver es un territorio plagado de objetos, hilos, colores y figuras extrañas moviéndose, acercándose...