lunes, 21 de enero de 2013

nostalgias

los grillos de la noche
guardan en su canto
cada gesto, palabra, suspiro
que no encontró reparo
en las memorias

mi nostalgia no es el recuerdo
sino el vapor que deja el tiempo
en las gargantas chirriantes

el coro azul

dice que el mar es lo más parecido al tiempo
y el viento al corazón de quien no esconde
dice también que bajo estas estrellas
siempre habrá un sin para cada hombre

lunes, 7 de enero de 2013

historia

miro en mil pupilas
como baila el viento
en el patio de mi infancia

cada hoja me sabe entera
de memoria

crecen como raíces 
las líneas de mis manos
en los patios pequeños de baldosa

manos con las que acaricio
encuentro
pierdo

jueves, 3 de enero de 2013



el amor en la rue salguero
el aprecio desde la lejanía, me había dicho
yo no lo escuché porque escuchar no es tener una oreja que funcione
pero con el tiempo sus palabras cayeron como choclos en un morral
el aprecio desde la lejanía: la admiración por los puntos
cuando la flor se convierte en un punto rojo a un tris de confundirse con el aire 
allí es cuando estos señores agarran sus guitarras y sus pinceles, se hinchan el pecho y comienzan a amar. amor de pupitre, ascéptico, antibacterial, intelectual, binocular, de experto en sublimación
...idiotas, pensé.
yo no quise decir eso, me dijo
pero yo ya no pude escuchar otra cosa.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Júpiter



No se me habría enfriado el té de no haber visto que esta noche duerme una estrella pequeña al lado de la luna. Primero la vi y después tuve que lidiar con las palabras, y ya, el té casi frío en la mesa de luz improvisada. Si el tiempo fuera elástico podría haber hecho todo en fragmentos caprichosos, mirar el cielo, escribir, tomar mi té caliente. Pero el tiempo es cualquier cosa, ni hablar cuando te lo roba alguna historia estelar, alguna hormiga en la ventana y las preguntas sobre cómo llega un insectito a subir cuatro pisos (y por qué 4, y no 3 y no 5). Pensé en calentar el té y sentí como que me hacía más frío en la panza, como si le mintiera a alguien. Asique va tibio para adentro, que el alma recibe bien cualquier cosa que llegue a esa temperatura que va acariciando lo que encuentra, suave líquido despacio. Creía que entendía al menos algo. Pero veo la luna, el té, la noche. Y no, no encuentro nada, no tengo nada que ver con los ritmos en que me galopa el corazón, con los instantes en que se me desperezan los pelos de los brazos, todo eso es un mamarracho inentendible de accidentes indómitos y contingentes, algo paralelo a cualquier cosa que pueda pensar alguna vez. Cuido la casa de cartas que voy armando sobre la mesa de madera y el viento que me baila entre las costillas me pide salir. Ya habrá tiempo para no mentir, y cuando no miento, me pregunto cuándo será momento de esconder un poco para no empolvarme tanto la nariz sacudiendo alfombras. Mucho estornudo agita la respiración y el polvo, el polvo a veces puede hacerte llorar. Como mirar una estrella quieta y pequeña al lado de la luna. Parece que espera, parece que quiere que la miren, que quiere que no la miren, parece un mimo a la nube que pasa, una lágrima de la luna que la abriga, una luz de la que aferrarse cuando todo está gris y algún extraño instinto nos hace mirar para arriba, como hociqueando una correntada de aire fresco. Cualquier cosa sirve de tiempo, cualquier tiempo sirve de espacio, y es en el espacio donde siempre me pierdo, aunque a veces aparece alguien y con un dedo índice limpio y seguro va indicando que acá y allá está eso y aquello y le va poniendo nombre a las cosas. Como volver a primer grado. Cuando estoy muy cansada entro en ese cuento que te cuentan, a veces quiero dormir de un tirón una temporada entera, y esas son las noches en las que quizás haya habido estrellitas al lado de la luna, pero no podría asegurarlo porque en esas temporadas hiberno como oso y nunca miro para arriba, cuestión de supervivencia, de especie, Darwin, que se yo.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Dos blogs que recomiendo con tanto cariño y admiración:
Cariño Diario (dibujitos y palabras bien bonitas de mi amiga Ana)
Diatribas (relatos de perorata, para subvertir el sentido común)
elecciones

en la comodidad de una grieta
el agua corre
suave, ligera, segura.

¡qué cansada está la gota
que en oscuros surcos viaja
queriendo ser lluvia!

se monta en zancos
se mutila en salpicones
se arremolina en cada curva
se evapora en ilusiones.

miércoles, 31 de octubre de 2012

almacén

el pájaro 
que nunca cepilló la pluma

tus poemas
que nunca entran en los frascos

y todo eso 
que me trae de vuelta

todo lo que puedo ver todo lo que puedo ver es un territorio plagado de objetos, hilos, colores y figuras extrañas moviéndose, acercándose...