domingo, 10 de junio de 2007

Alguien

palmito blanco tierno dulce palmito blanco tierno blanco dulce palmito salsa golf te acompaña es tu novia es tu novia palmito intruso vete de mi piza que esta piza es de anchoas
vete de aquí palmito vete!

Aylen Wilberger

tic, tac, tic, tac-

que mas no son solo ruidos
que de vez encuando molestan
y otras veces agradan,
pero que ruido agrada?
nose pero ahora pienso en palabraas que por ahi no me gustan como ruidos,
extraño son esas palabras habladas,
baño no encuentro en ella una sinfonia?
o algo asi

Juan Igancio Camara


3 2 1 arranco,

siempre uno hace como una intro para este tipo de cosas, me suena un piano, luego viene eddi y no hago el trabajo que tenia que hacer , viste si te preguntan que estas haciendo, yo digo, aca jugando al ping pong, pero en realidad no estoy juganddo al ping pong, p0rque realmente es obvio que lo que estoy hacienddo es escribir, o no parece eso.... la verdad no se que pensar mucho, no me vazo en nada no me vazo? vazo de agua? o de que? prefiero ferne, pero un rico ferne, sino una buena cheveza con una rica mujer, rica comida, rico todo, no tengo idea del tiempo, pero solo se que siempre es poco y podria haber tenido un poco mas, siempre mas, malditos exigentes, simpre mas, mas y mas seguro queres que escriba mas pero se acabo, quedate con las ganas.... si es que llegaste a leer hasta aca.

Rafael Audap

Bueno nose, allá voy, pense en pajaritos en una rama, nose a que me lleva pero vinieron a mi mente, solo respondo a las instrucciones de esta mujer, ups me olvide de controlar el tiempo, por que resulta una presión, de la misma mujer, dios que mujer. Vaya, mis pajaritos se volaron, a donde se habran ido? dicen que algunos emigran y que otros vienen de afuera, dicese de los que emigran, alla van, mis pajaritos. Y la mujer?. Se acabo

Lucas Narambuena

¿Querés cortar el queso?
ñ
Mhh, bueno, lo corto…
ñññññ
ññññ
Pero mirá que tenés que tener ganas, el queso se corta con vocación, sólo se hace con actitud. Encima, con lo caro que está, sería una pena que una mala incisión pueda cortarle una arteria principal y hacer que se desangre… ni muy grueso ni muy fino, lo justo y necesario para esta pizza del proletariado.

Natalia Bonansea

lo primero que se me viene a la cabeza?
que pasa si no se me viene nada,
porque por el momento se me ocurre
sombrilla, pintura de uña, dolor de rodilla...
se me dejó de ocurrir,
parece que tengo la mente en blanco,
no se si será por que recién me levanto,
o porque haber estado ayer estudiando social,
mi cabeza quedó anulada de poder pensar algo coherente,
creativo y hermoso (mucho menos complicado).
ñññññ
minuto 12:45 del día domingo por la mañana...

sábado, 2 de junio de 2007

Una pintura en el suelo

Tela blanca llena de mí, dedos deslizándose entre colores brillantes e intensos, pasteles, oleos. Pinceladas empapadas, copiosas, generosas.
Desgraciada. Desgraciada y desagradecida, tirada ahí en el suelo, hecha un mamarracho. Como una mujer que no sabe maquillarse, y se pintarrajea. Mira lo que has hecho de mi arte.
Te revestí con los colores más exquisitos, te dibuje perfecta, hice que dejases de ser un inútil paño de tela, desabrido, amarillento.
¿No tienes un hilo de humildad en tus tramas desprolijas?
Una ventana abierta, una suave brisa, ¿eso te ha alcanzado para vacilar? ¿para tirarte así en el suelo? ¿para escapar a estos vanidosos ojos? ¿para desemplear a esta mano y a este pincel? ¿no te da vergüenza, asco, pena, pudor, dolor? No, claro.
Me miras desde ahí, garabato de pintura, y aún te atreves a reclamar, a pedirme que te recoja. ¡Aún te atreves a mirar! ¡Garabato de pintura, astilla de arte!
Corrieron mis manos hacia vos cuando el viento que entró por la ventana me confesó que no era lealtad lo que hacías sobre ese caballete, era inercia. Simple y amarillenta inercia, igual que tus hilos, flacos y viejos, pedazo de lienzo, desgraciada tela.
Corrieron mis manos y nos vimos. Yo me vi en tu desgano y vos te viste en mi pedantería. Vos te viste perfecta en el espejo de mis ojos, yo te vi en el suelo hecha un mamarracho. Eso explica la escena, vos esperabas, y yo me iba. Dulce garabato de pintura, algún dia tendrás que perdonarme; no tiembles que he cerrado la ventana, no hay viento que te haga vacilar.
Tomo el caballete, te miro una última vez, mi espalda comienza a ser tu horizonte, y se baja el telón.
Dulce garabato de pintura, adiós.

todo lo que puedo ver todo lo que puedo ver es un territorio plagado de objetos, hilos, colores y figuras extrañas moviéndose, acercándose...